http://apologetica.org

Relato de una madre afligida

Una mala experiencia entre los Testigos de Jehová

Colaboración desde España

                                     

Os relato mi desafortunada experiencia con los "Testigos de Jehová" y como han afectado mi vida y la de mi familia:

Cuando tenía catorce años los "Testigos de Jehová" llegaron por primera vez a mi casa, mi padre que era un hombre creyente los escuchó, mas que nada por que con su entendimiento creía que no tenia ninguna obligación contraída con ninguna religión, siendo que él estaba viviendo en pareja con una mujer en la época que en España no existía la ley del divorcio.

Ellos, al enterarse de esa situación le dijeron que no había problema, porque le harían un justificante por escrito que serviría como prueba de su matrimonio. Eso le sirvió para empezar, con lo cual su conciencia quedaba tranquila.

Al mes, mi hermano fue llamado para al servicio militar, él se negó a vestir el uniforme militar y coger las armas, así que fue encarcelado en la prisión de Cartagena (Murcia), fue allí donde conocí a mi esposo que también estaba encarcelado por la misma causa que mi hermano.

Cuando dieron el indulto por la muerte de Franco, salió de prisión y nos casamos, así fundamos nuestra familia. Fruto de nuestro matrimonio y nuestro amor hemos tenido cinco hijos, que han crecido con los conocimientos de la organización Watchtower. Hasta aquí todo bien, pues estábamos convencidos que estábamos en la verdadera organización de Dios en la tierra, ó como ellos lo llamaban “LA VERDAD” entre comillas, así que eso nos hacia sentir que estábamos protegidos y seguros.

Pensábamos que no nos podía pasar nada malo ni perjudicial, que la maldad estaba fuera de las puertas del pueblo de Jehová, lo que ellos llaman el "mundo de Satanás", así que nos relajamos un poco en parte por esa protección que creíamos tener. Recibíamos en casa a todo aquel que se hacia llamar Testigo de Jehová, porque pensábamos que llevando el nombre de Jehová no podía ser mala persona. Pero, ¡ese fue nuestro error!

Hace como quince años la hermana de mi marido -mi cuñada- se hizo novia de un Testigo de Jehová, y la realidad es que él nos parecía muy buena persona. Pasando el tiempo lo considerábamos parte de la familia. Cuando los niños iban a casa de mis suegros en vacaciones parecía todo normal, pasaban unos días que a todos no parecían de felicidad, hasta que mi hija ya no pudo más y nos contó lo que le estaba pasando: Resulta que cuando estaba en casa de su abuelo mi cuñado se la llevaba a la oficina y allí la abusaba con tocamientos y luego se masturbaba, cuando había terminado salía con su semen para que ella lo viera, así se hacia como grande y fuerte delante de una niña de once años, también le enseñaba revistas de mujeres desnudas a las que le había quitado la cara y le había puesto fotos de mujeres que eran Testigos de Jehová que conocíamos.

Cuando mi hijita de tan solo once años de edad nos contó lo que su tío le hacia, no podíamos creerlo, habían transcurrido unos dos años de los hechos, lo que nos contaba era muy fuerte y abrumador para nosotros, nos quedamos totalmente bloqueados, pero como seguíamos pensando en nuestra seguridad espiritual, lo que más nos importaba era salvar la reputación del nombre de Jehová, y callamos, no obstante se lo dijimos al padre de mi marido -mi suegro y abuelo de mi hijita-, que al notar nuestra frialdad se percato que algo grave estaba sucediendo. Cuando se entero de lo sucedido saco fuerzas de su débil salud -PUES TENIA UNA CIRROSIS HEPÁTICA YA EN FASE TERMINAL" que de hecho le causo la muerte dos meses después- . Acto seguido habló con mi cuñado -su yerno- diciéndole que si volvía a intentar algo así era capaz de hacer cualquier cosa. Ahí parecía que había quedado el asunto y empezamos a hacer vida normal, solo que un poco más distantes de la familia y afectados emocionalmente.

Por aquel tiempo hubo arreglos de congregaciones y a la nuestra vino un joven que se apego a nosotros, hasta aquí todo correcto, pero él quería de alguna forma vivir con nosotros, esto no lo creímos conveniente y no se lo permitimos. No obstante se hizo muy amigo de nuestro hijo mayor. Al no aceptar que viviera con nosotros, busco una casa en la que vivía con otro joven de la congregación, todos eran amigos, venia mucho a visitarnos, entonces empezamos a notar cierto interés en nuestro tercer hijo, pero no le dábamos importancia, era un "cristiano" y nunca pusimos en duda su reputación. Posteriormente hizo arreglos para que este tercer hijo nuestro se fuese a dormir a su casa; tanto a mi hijo mayor como a nosotros no nos pareció mal (además todo quedaría bajo el control de mi hijo mayor que se iría algunos fines de semana con ellos), por la falta de sitio él decía que como mi hijo era el más pequeño del grupo dormiría con él en la misma cama, esto no nos hizo sospechar de nada ya que el joven que compartía el piso con él nunca había detectado nada anormal.

Cuando nuestro hijo pequeño se percató de sus intenciones intento contarlo. Empezó a amenazarlo diciéndole que si contaba algo nos podían expulsar a nosotros si aquello se llegaba a saber, mi hijo guardo silencio hasta que, un día el joven que vivía con él paso a deshora por la habitación donde dormían los dos y empezó a notar cosas raras, como el estar él bastante excitado, así que al día siguiente le preguntó al pequeño que había pasado, le confirmo sus sospechas y le dijo que lo amenazaba si contaba algo de lo que le hacia, inmediatamente este y nuestro hijo nos comunicaron lo que estaba pasando. Debido a la amarga experiencia que habíamos tenido con nuestro cuñado, decidimos no callar este asunto, así que fuimos a los ancianos para comunicarle que iríamos a denunciarlo, la respuesta de los ancianos nos sorprendió cuando nos dijeron que esto no era un caso para denunciarlo, atribuyéndonos a nosotros como padres la falta de previsión y supervisión, así que la autoridad que esos hombres ejercían sobre nosotros, hizo que de nuevo callamos y disidiéramos no denunciar a ese individuo, cargando de nuevo con las culpas.

A ese abusador se le formo un comité judicial y lo expulsaron, pero a nosotros se nos quedo algo que nos quemaba por dentro, pues por influencia de los ancianos no tomamos la decisión de denunciarlo.

Pasó el tiempo hace unos siete años a mí me tenían que operar y como tenia que estar mucho tiempo en el hospital haciéndome pruebas, decidimos que los niños se fueran con la familia, a ese hijo –el pequeño- lo mandamos a casa de mi cuñada, ella así nos lo pidió porque sentía adoración por él; pensamos que al estar mi cuñado prevenido sabiendo que nosotros sabíamos lo que había pasado con mi hija, y además viviendo mi suegra allí con ellos, no se atrevería a hacer nada inmoral, así que decidimos que el niño viviera allí. El asunto de mi operación se prolongaría más de lo esperado.

El problema surgió con el tema de la sangre y empezamos con el debate de que no me operaban, me dieron el alta y el comité de enlace con los hospitales sobre la sangre nos dijo que no nos preocupáramos que era poco tiempo lo que íbamos a tardar, así que mi marido llamo a su hermana y le pregunto por el niño de una edad de doce años , ella dijo que por el niño no nos preocupáramos, y colgó. Mi esposo estaba en el trabajo y yo en casa, al rato me llamo el niño desde una cabina telefónica diciendo que, si era para mucho tiempo el que se tenia que quedar, le dije que no sabíamos, que todo dependía de lo que tardaran en llamarme, el se calló, pero su tono de voz me dio que pensar y le dije a mi hija que lo llamara a ver si a ella le contaba algo, así lo hizo, después de hablar con él, los gritos de mi hija llegaban al cielo diciendo: "MAMÁ, MAMÁ, TRÁETELO, TRÁETELO YA", estaba llorando y me contó lo que su hermano estaba pasando, no me dio detalles por mi estado de salud, él no quería ser una carga y prefería estar pasándolo mal. Entonces llame a mi marido, se lo conté, acordamos que lo llamaría diciéndoles que lo habíamos pensado mejor y que lo mandaran para casa sin decir nada más.

Cuando nos aseguramos que el niño estaba en el autobús, mi marido llamó a su cuñado, dándole esa misma semana de plazo para ir a los ancianos, eso fue el Lunes, el Jueves lo llame y le pregunte si había ido a hablar con los ancianos. La conversación fue tensa y en algún momento perdí un poco los nervios, pero yo estaba que no podía más. Él tubo el valor de decirme que no era para tanto, pero yo no tenía freno, imaginaros como podía estar, para mí era el colmo, para postre a su mujer no le había dicho nada, debido a nuestra conversación tan alterada ella cogió el teléfono, cuando se lo conté perdió el conocimiento y se desmayó.

Al final él fue a los ancianos, y estos le formaron un comité judicial; pero como había sido él mismo quien lo había confesado, consideraron que se había arrepentido, aunque de momento lo expulsaron, fue readmitido a los tres meses teniendo en cuenta las circunstancias atenuantes del delito. Tengo que reseñar que "UNO DE LOS ANCIANOS QUE FORMO ESE COMITÉ, AL MES FUE EXPULSADO POR ADULTERIO".

Así que ese fue el principio de nuestro “hundimiento espiritual”, sobre todo al aconsejarnos los ancianos que no fuéramos a los tribunales a denunciarlo, porque estaba en juego la reputación del nombre de Jehová, ya no nos sentíamos tan protegidos por Jehová. A partir de aquí empezamos a ver los fallos, sobre todo cuando la familia tapo este hecho, diciendo que su expulsión era debido a un desfalco de dinero, no a lo que de verdad había pasado. La misma familia lo protegió quitándole toda importancia posible, a nosotros nos quedan esas noches sin dormir, y que paso nuestro hijo junto con nosotros, todo lo que relato es absolutamente cierto y fidedigno pudiendo dar muchos más detalles pero no creo que sea necesario.

Para postre, cuando nos fuimos para que me operaran, dejamos a los cuatro varones en casa, como había unos cuatrocientos kilómetros de mi domicilio al hospital se vino mi hija con nosotros por lo que pudiera surgir, los niños se quedaron solos sin ayuda de nadie en casa, cuando mi marido los llamaba les preguntaba si había ido alguien para echarles una mano, su respuesta era siempre la misma NO por parte de la congregación, Si a nivel individual por parte de una sola familia, todo el tiempo que estuvimos fuera, ellos lo pasaron solos, y cuando volvimos los ancianos nos recriminaron de que los niños no habían asistido a las reuniones, entonces mi marido les dijo lo siguiente: ¿NO SE HAN PREOCUPADO SI COMÍAN Ó NO, Ó SI ESTABAN SOLOS Ó NO, SOLO OS PREOCUPÁIS DE SI HAN FALTADO A LAS REUNIONES...?.

Ellos dijeron que ese era su principal cometido como ancianos, el espiritual.

DE MODO QUE EN UN MOMENTO COMO ESTE QUE TE ENCUENTRAS SOLA COMPLETAMENTE, Y DEJAS A TUS HIJOS DURANTE CASI DOS MESES POR CUMPLIR UN MANDATO QUE TE HAN ENSEÑADO, COMO ES EL ABSTENERSE DE SANGRE, Y NO TIENES AYUDA DE LOS SUPUESTOS “REFUGIOS CONTRA EL VIENTO”.

Otra cosa en la que se fijaron fue en cobrarnos los gastos de las conferencias telefónicas que habían tenido que realizar para ponerse en contacto con el comité de la sangre, mientras que con creces anteriormente habíamos contribuido en las diferentes cajas de contribuciones, para diferentes causas y el apoyo de la obra. Así que en las peores circunstancias económicas de nuestra vida, nos obligaron a pagar unos gastos por una norma impuesta por ellos, y que posteriormente me he dado cuenta que pudo costarme la vida y el desamparo materno a mis hijos.

Así nuestro desengaño fue progresivo y poco a poco dejamos de asistir a las reuniones, yo entre en una depresión muy grande hasta el extremo que intente suicidarme en dos ocasiones.

Para mi ya no existía nada, me habían quitado la fe, me había quedado vacía y los problemas sin resolver, hasta que vi que la solución estaba precisamente fuera, ahora he podido comprender que las normas de la organización son una protección para violadores y pederastas, como consecuencia de haber comprendido su política del silencio y del desacato a las normas judiciales de denunciar hechos criminales de semejante envergadura hemos dejado la organización, llevamos una vida mas feliz y por supuesto mucho más segura, la razón es que confiamos en nosotros mismos y nos damos fuerzas diariamente como familia.

También hemos recibido el apoyo de personas que antes que nosotros vieron las deficiencias de la organización que se atribuye ser el pueblo elegido de Dios, y la abandonaron al igual que nosotros, ellas nos ayudaron a abrirnos los ojos, a ver la verdadera realidad sobre ella, y que nosotros no nos habíamos percatado.

Si he contado esto es para que lo sepan todos y para ayudar a otros a no cometer los mismos errores que cometimos, nosotros ya no podemos hacer nada, en particular porque los delitos han prescrito, mis hijos ahora tienen otras cosas a las que dedicarse, y por encima de todo quieren olvidarlo.

Espero que este relato sirva para que otras familias que estén pasando ó hayan pasado por esa marga experiencia, actúen con prontitud, y sobre todo, QUE NO TENGAN MIEDO EN DENUNCIAR. ESE DELITO ANTE LAS AUTORIDADES, porque esta es la única forma de descubrir todo lo que hay oculto en EL FALSAMENTE LLAMADO PUEBLO DE DIOS, los Testigos Cristianos de Jehová.

UN SALUDO PARA TODOS.

Una madre afligida y desengañada del mal llamado “PUEBLO DE DIOS EN LA TIERRA, LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ.

 

N.d.R: Para evitar correo SPAM, puede enviar su mensaje acerca de este artículo usando nuestra dirección: nosotros se lo hacemos llegar al autor.