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Acusaciones contra Pío XII |
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El relator de la causa de Pío XII responde al Profesor Michael Marrus |
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Tomado de
ZENIT versión en
INGLÉS |
ROMA, 21 NOV., 2002
(Zenit.org).- En un articulo de dos páginas que apareció en el periódico
romano La Repubblica, un historiador judío reabre el debate sobre las
relaciones del Vaticano con el nazismo.
Michael Marrus, profesor de la historia del Holocausto en la Universidad de
Toronto y ex miembro de la ya disuelta comisión de historiadores judíos y
cristianos que estudiaron esos años conflictivos, dice que el Vaticano aún
tiene que responder a ciertas preguntas claves.
A pesar de que el Vaticano ha anunciado la publicación en 2003 y 2005 de
documentos secretos relacionados con las relaciones entre Alemania y el
Vaticano, ZENIT le pidió al sacerdote jesuita Peter Gumpel, historiador y
relator de la causa de beatificación de Pío XII, que respondiera a las
preguntas de Marrus.
El profesor de Toronto tiene dudas sobre la reacción vaticana a "Kristallnacht"
en Alemania y la violencia alentada por las autoridades, la cual incluyó
ataques a barrios judíos, destrucción de sinagogas y deportación de judíos a
campos de concentración.
El padre Gumpel responde: "Cuando Lord Rothschild organizó en Londres una
reunión de protesta contra Kristallnacht [en 1938], Eugenio Pacelli,
Secretario de Estado del Vaticano, envió a nombre del Papa Pío XI una
declaración de solidaridad con los judíos perseguidos."
Luego agregó: "La protesta de la Santa Sede fue leída durante la reunión". "El
texto completo de la nota vaticana se encuentra en el sexto volumen de las
'Actas y Documentos de la Santa Sede Relacionadas con la Segunda Guerra
Mundial' ['Actes et documents du Saint Siège relatifs à la seconde guerre
mondiale,' o ADSS], páginas 12 y 13, y en la página 539 del apéndice".
En su artículo en La Repubblica, Marrus dijo que le gustaría saber lo que
dijeron los cardenales alemanes en las dos reuniones que tuvieron con Pío XII
durante 1939.
El padre Gumpel respondió que "en el segundo volumen de la ADSS se publicaron
49 páginas, de la 387 a la 436, donde es posible leer el texto completo de
estas dos reuniones. El Santo Padre y los cardinales estaban totalmente en
contra de Hitler, pero sabían que había que proceder con mucha cautela, ya que
la encíclica de 1937 en contra del nazismo, 'Mit Brennender Sorge', sólo había
causado persecuciones y era inminente el principio de la guerra”.
Marrus también dijo que Pío XII sólo ayudó a los judíos que se convirtieron al
catolicismo.
Sin embargo el historiador jesuita recordó que "los hechos hablan por sí
mismos: La Santa Sede gastó millones de dólares para salvar judíos,
independientemente de si eran o no bautizados. En algunos casos, el Papa
Pacelli no estaba satisfecho con sólo obtener visas para que los judíos
alemanes pudieran entrar a Sudamérica, sino que además buscó el dinero para
pagar sus viajes".
Marrus también sugirió que el Vaticano abandonó al gobierno polaco exiliado en
Londres.
"Como queda claro en el tercer volumen de la ADSS, los obispos polacos estaban
totalmente opuestos a las protestas públicas, porque pensaban que ellas sólo
empeorarían su situación", dijo el Padre Gumpel.
Agregó: "Cuando por solicitud de Pío XII un sacerdote italiano llevó folletos
de apoyo del Papa al Cardenal Adam Sapieha, arzobispo de Cracovia, para que
los distribuyera entre los obispos y sacerdotes polacos, el cardenal no los
quiso aceptar".
El Padre Gumpel repitió lo que dijo el cardenal: "Le doy gracias al Santo
Padre. Querido Monseñor, nadie mejor que nosotros los polacos sabemos lo
agradecido y sensible que es el interés del Papa por nosotros, pero no es
necesaria una demostración pública del amor e interés del Papa hacia nuestros
problemas, ya que esto sólo los empeoraría. No sabe usted que si promuevo
esto, si encuentran estos documentos en mi hogar, no habría suficientes
cabezas polacas para la venganza de los nazis".
En su artículo en La Repubblica, Marrus también menciona un mensaje escrito
por el Metropolitano Grecocatólico Andrzeyj Szeptycky de Lviv, quien dijo que
los católicos colaboraron con los nazis.
"He leído varias veces la carta del Metropolitano Szeptycky y él dice
exactamente lo contrario", dijo el Padre Gumpel. "Dice en un pasaje: 'Debo
mencionar con gran reconocimiento la ayuda que recibimos de los católicos
alemanes a través de los medios de una asociación dedicada a ayudar alemanes
fuera de Alemania'. No veo cómo esto pueda verse que haga alusión al nazismo,
alterando totalmente el sentido de la carta".
Finalmente, Marrus se refirió a las protestas del Arzobispo Konrad von
Preysing de Berlín, a quien Pío XII posteriormente nombró cardinal y se
lamentó que durante esos años la Iglesia no protestó públicamente en contra
del nazismo.
El Padre Gumpel dijo: "Amargas experiencias enseñaron a la jerarquía de la
Iglesia Católica que después de cada protesta pública, ocurría una reacción
opuesta a la esperada. Robert M.W. Kempner, fiscal estadounidense en el Juicio
de Nuremberg, claramente dijo que la Santa Sede no pudo haber actuado de otra
forma".
Y agregó: "Cualquier acto público hubiera costado mucha sangre, mientras que
una actitud prudente le permitió a Pío XII y a las autoridades eclesiásticas
ayudar, en forma velada, a cientos de miles de judíos".
Concluyó el Padre Gumpel: "Comparto la esperanza del historiador Michael
Marrus 'de ver normalizado el debate sobre Pío XII', mas tiene que hacerse con
objetividad, honestidad y justicia".