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Población: Informe ONU 2001 |
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Un occidente envejecido... |
Resumen
del informe
La población mundial sigue creciendo, pero solamente en un reducido número de
países, mientras que en muchos otros hay una disminución de gente joven. Este
es el hallazgo clave de las últimas proyecciones demográficas publicadas esta
semana por la División de Población del Departamento de Asuntos Económicos y
Sociales de Naciones Unidas.
La ONU calcula que a
mediados del año pasado la población mundial alcanzó 6.100 millones y aumenta
a un ritmo del 1,2%, equivalente a 77 millones de personas cada año. En
comparación con las proyecciones previas, en 1998, el crecimiento de la
población sigue descendiendo, cayendo de un incremento anual del 1,33% (en el
informe de 1998) al 1,2%.
La ONU estima que en 2050 la población mundial podría caer en algunas partes a
proyecciones que van desde los 7.900 millones, el cálculo más bajo, a 10.900
millones, la estimación más alta. Sólo seis países -India, China,
Paquistán, Nigeria, Bangladesh e Indonesia- comprenden la mitad del crecimiento
anual del número de personas.
En el mundo desarrollado, durante algunos años, el número de niños que nacen
no es suficiente para mantener la población en el nivel actual. Las
proyecciones de la ONU para 2050 calculan que en no menos de 39 países los
números habrán descendido, y en algunos casos dramáticamente: Japón y
Alemania, un 14%; Italia y Hungría, un 25%; Federación Rusa, Georgia y
Ukrania, entre un 28 y un 40%.
Como resultado, la proporción de la población mundial que vive en el Tercer
Mundo aumentará, de los 4.900 millones en 2000 a 8.200 millones en 2050, según
la proyección mediana de las estimaciones de población para la mitad del
siglo.
La caída en el número de niños llevará a un envejecimiento de la población
mundial. Durante los próximos cincuenta años, el número de personas de 60
años o mayores será más del triple, aumentando de 606 millones actuales a
casi 2.000 millones en 2050. El aumento de los mayores de 80 años se prevé que
será más acentuado, pasando de 69 millones en 2000 a 379 millones en 2050. El
envejecimiento se hará sentir especialmente en los países más ricos.
Actualmente el número de personas mayores de 60 años, en estos países, está
en torno al 20% de la población. Hacia 2050 alcanza el tercio de la población.
Ya el número de los mayores de 60 años en las regiones desarrolladas ha
excedido a la población de menores de 14 años. En 2050, habrá dos personas
mayores por cada niño. Mientras que en las regiones menos desarrolladas la
proporción de la población mayor de 60 años crecerá del 8% en 2000 al 20% en
2050.
Los años venideros también estarán caracterizados por altos niveles de
migración internacional, según las proyecciones de la ONU. Los países del
Primer Mundo podrían experimentar una afluencia neta de unos dos millones al
año desde ahora a 2050. Si los países más ricos deciden cerrar sus puertas a
los inmigrantes, su población disminuirá casi inmediatamente en 2003, antes
que en 2025.
Reacciones al informe
Afortunadamente, se han aprendido las lecciones del exceso del pasado alarmismo
sobre la «bomba poblacional», que ahora se está desactivando rápidamente. El
informe de la ONU no atrajo mucha atención de la prensa y numerosos informes se
centraron en el envejecimiento de la población del mundo desarrollado y cómo
contará el Tercer Mundo en una parte creciente de población.
«The New York Times» (28 febrero) informaba que en 2050 Estados Unidos será
el único país desarrollado entre los veinte más poblados del mundo. En
cambio, en 1950 al menos la mitad de los 10 con más población eran países
industrializados.
Joseph Chamie, director de la división de población de Naciones Unidas,
indicaba que «tras la Segunda Guerra Mundial, Europa contaba con el 22% de la
población mundial y Africa con el 8%». «Hoy, tienen más o menos la misma, en
torno al 13%, pero en 2050 se espera que Africa tenga el triple que Europa».
El «Times» en su informe presentaba una nota de advertencia sobre los datos de
la ONU. Nicholas Eberstadt, un demógrafo del «American Enterprise Institute»
en Washington, dijo que las proyecciones de la población tenían que verse con
escepticismo.
«No hay base científica para una predicción de tan largo alcance -dijo-
porque nadie se ha imaginado cómo calcular cuántos hijos tendrán los niños
que aún no han nacido. Cuando se contempla más de medio siglo, se está haciendo
ciencia ficción». Todo lo que los demógrafos pueden hacer, dijo, es
proporcionar un vistazo de cómo será el mundo del futuro. En Gran Bretaña,
«The Guardian» (1 marzo) se centraba en el «creciente desequilibrio entre el
mundo desarrollado y el mundo en vías de desarrollo», ante la expectativa de
que los 48 países menos desarrollados casi tripliquen su población, de 658
millones a 1.800 millones. Los datos de la ONU sugieren, indicaba «The
Guardian», que en 50 años nueve de cada diez personas vivirán en un país en
vías de desarrollo, y una de cada seis
vivirá en India.
Los diarios españoles mostraban su preocupación por el envejecimiento de la
población europea. «El Mundo» (28 febrero) informaba que la ONU estima que en
2050, 19 países o regiones tendrán poblaciones con más del 10% por encima de
los 80 años de edad. En España, en el punto más bajo de las tasas de
fertilidad con 1,13 hijos por mujer, 50 años de una población en aumento
darán paso a una disminución en 2050 de no menos del 21,6%: de los actuales
39,9 millones a 31,2 millones. Y el 44% de la población española en 2050 será
mayor de 60 años.
Envejecimiento, el mayor problema
En las décadas venideras, habrá un continuo descenso del número de países
que afrontan problemas de aumento de población. El tema más serio será una
población envejecida en muchas regiones. Recientes informes de prensa han
subrayado las consecuencias sociales y económicas del declive excesivamente
rápido del crecimiento de la población.
* «The Globe and Mail» (7 febrero) de Canadá ofrecía comentarios del auditor
general Denis Desautels, que advertía de que el proceso del presupuesto del
Departamento de Finanzas no acierta a contabilizar claramente la intensa
presión que una población crecientemente envejecida ejercerá sobre las
finanzas del país en las próximas décadas. En Canadá, en 2030, los mayores
serán en torno al 22% de la población, en comparación con el 12% actual. Hoy
hay cinco canadienses en edad laboral por cada habitante
mayor de 65 años. Dentro de tres décadas serán la mitad.
* «The New York Times» (26 diciembre) informaba de que el ministro de Finanzas
japonés había calculado que el gobierno afronta deudas de 776 millones de
yenes, o cerca de 7 billones de dólares, admitiendo que paga a todos los
jubilados con los que se ha obligado.
* La agencia «France Presse» (15 febrero) citaba los datos gubernamentales de
Rusia, que ahora considera la disminución de la población como un grave
desafío a la seguridad nacional. La población del país ha estado disminuyendo
sin parar en los últimos años y en 1999 cayó en 768.000, el 0,5%, dijo el
primer ministro Mikhail Kasyanov en una reunión del Gobierno.
* Las ponencias presentadas en enero en una conferencia mundial sobre
envejecimiento en Suiza, organizada por el Centro de Estudios Estratégicos e
Internacionales, advirtieron de recortes laborales globales, índices de ahorro
decrecientes, disminución del valor de los activos y deuda creciente como
resultado del envejecimiento de los países más industrializados. Los
participantes observaron que la explosión de poblaciones en edad de jubilación
se combinará con la bajada de las fuerzas laborales para crear la posibilidad
de un déficit fiscal significativo en la mayoría de los países
industrializados en 2010.
El envejecimiento, y no el «boom» poblacional, es ahora el principal problema
demográfico. Es de esperar que los gobiernos y las agencias de control de
población se den cuenta de ello y reduzcan sus programas de planificación
familiar.